Greta

Nadie es demasiado pequeño para marcar la diferencia.

Greta Thunberg

Greta Thunberg es, ante los ojos de muchos, una pequeña niña, ante los ojos de otros, se está convirtiendo en una gran mujer. De origen sueco, estudiante y activista ambiental y con tan sólo 15 años, decidió tomar un tiempo fuera de la escuela, no para ir a jugar, tampoco para ir de paseo, sino por una razón que está pasando desapercibida (o por lo menos hasta entonces) en cada rincón del mundo; la crisis climática. Greta se manifestó frente al parlamento sueco todos los días durante 3 semanas para exigir una acción climática más fuerte. Miles de personas pasaban frente a ella, algunos con indiferencia, otros con admiración, y la gran mayoría para decirle que la mejor opción era volver a la escuela porque sólo así podría hacer algo por su futuro; un futuro por el cual ella está preocupada, un futuro que ella merece tener plenamente pero que, sin embargo, ahora es tan incierto que la única opción que tiene es luchar por él o dejarlo a su suerte. Y, considerando las condiciones por las que el medio ambiente está atravesando actualmente, la suerte no está del lado de nadie.

Thunberg prosiguió con su manifestación y pronto otros estudiantes comenzaron a participar en protestas similares en sus comunidades. Su influencia fue de tal magnitud que se creó Viernes por el Futuro (del inglés, Fridays for Future). El objetivo principal de las huelgas estudiantiles de niñas, niños y jóvenes cada viernes es exigir al gobierno -de su respectivo país- tomar medidas que frenen o prevengan el avance de la crisis climática, así como crear conciencia ambiental, social y política, ya que si no se actúa no habrá un futuro para el cual se deba estudiar o prepararse, y menos cuando los políticos ignoran los hechos y datos reportados por la ciencia. (Fridays For Future México, 2019).

Tal ha sido la trascendencia del movimiento de Greta Thunberg que se ha convertido en fuente de inspiración para niños y adolescentes de todo el mundo. En noviembre de 2018, habló en TEDx Estocolmoe inició el movimiento Juventud por el clima, y en diciembre de 2018, ofreció un discurso ante la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 2018 y en marzo de 2019, fue nominada para el Premio Nobel de la paz por un grupo de parlamentarios noruegos.

Por otra parte, la activista Greta Thunberg ganó el máximo premio de Derechos Humanos de Amnistía Internacional en Junio de 2019. Amnistía Internacional otorgó su premio anual de Embajador de Conciencia a la joven activista sueca Greta Thunberg y a su movimiento de protesta, citando su liderazgo y valentía únicos en la lucha por los Derechos Humanos. Thunberg aseguró que es un gran honor recibir el premio por el movimiento, conocido por organizar huelgas escolares en todo el mundo para exigir acciones contra el cambio climático bajo el eslogan Viernes para el Futuro mencionado anteriormente. Los Derechos Humanos y la crisis climática van mano a mano. No podemos resolver uno sin resolver el otro, mencionó Thunberg.

De igual manera, uno de los rasgos característicos que ha causado polémica dentro del escenario internacional, es que Greta padece el síndrome de Asperger: es un trastorno del desarrollo calificado como el más leve del espectro autista, que conlleva una alteración neurobiológicamente determinada en el procesamiento de la información, es decir, quien lo padece, destaca por tener una buena memoria y una inteligencia (capacidad cognitiva) normal o superior a la media. Otra característica es que las personas ven mermada su habilidad para socializar, para comprender las emociones y manifestar las suyas. Ahora bien, pueden llegar a la obsesión, de manera que las personas que padecen el síndrome de Asperger, como Greta Thunberg, se enfrascan en una idea y la llevan a cabo para hasta su fin. Razón por la cual algunas personas creen que por ello Greta actúa de esa manera, y también, del porqué ha dejado el colegio, de momento, para luchar contra el cambio climático. De hecho, ha sido cruelmente criticada por su manera de gesticular y expresar sus emociones, lo cual es característico de la enfermedad que padece; sin embargo, ella se ha mostrado indiferente ante esos dichos, pues señaló que ser diferente es un superpoder.

Como en todo movimiento, existen acciones buenas y malas; sin embargo, en el mayor de los casos, las malas acciones suelen causar mayor impacto y controversia que las buenas y eso, por supuesto, nos deja claro lo incongruente que es el mundo al interpretar las cosas de manera conveniente, sin conocer realmente el contenido de la situación, y que cohibe que se obtengan argumentos válidos que aporten algo verdaderamente importante. En la actualidad, las personas se dejan influenciar por la prensa amarillista, por malos comentarios e incluso por encabezados mal estructurados que sólo distorsionan el trasfondo de ciertas situaciones, causando gran controversia alrededor del mundo. Greta, al haberse convertido en una figura pública, constantemente es víctima (y en otras ocasiones es victimizada) de una aplastante mayoría de malos comentarios. Dichos comentarios optan por centrarse específicamente en el mensajero: ¿Quién es Greta?, ¿qué hace? ¿qué deja de hacer? ¿qué si la manipulan o no? ¿quién la financia? Pasando por alto el contenido del mensaje de Greta Thunberg; la crisis del mundo. Tal es la influencia de estos factores que, de manera increíble, siembran una idea impenetrable en la mente de dichos individuos, que resulta complicado hacerles cambiar de opinión, o, mejor dicho, hacerles entrar en razón, incluso cuando están equivocados. Dichas circunstancias incitan al mundo constantemente a sentir menos empatía y más indiferencia.

E incluso, es víctima de la distorsión de su imagen y de todo su movimiento. Ella comenzó su protesta de manera pacífica y silenciosa, pero desafortunadamente ya hemos visto ejemplos en algunos países donde algunos individuos u organizaciones intentan unirse a una huelga con el propósito de causar problemas: por ejemplo, el 23 de julio de 2019, la activista sueca participó en la Asamblea Nacional de París a la que renunciaron acudir algunos diputados de la oposición, principalmente de la derecha, que llamaron al boicot. Entre los que se negaron a asistir a dicha reunión fueron los diputados franceses: Julien Aubert, Sébastien Chenu y Marine Le Pen. Considero que al tomar esta postura, se rehusaron automáticamente a tomar cartas en el asunto sobre las consecuencias que el cambio climático trae consigo y que cada vez son más próximas; tendrían que ser conscientes que la lucha es contra la crisis climática, no contra Greta Thunberg.

Y no sólo hay oposición en las huelgas estudiantiles y en sus discursos, en internet rondan imágenes comparando a Greta en la Cumbre sobre acción Climática de la ONU con niños que sufren explotación infantil en países como Sudán, República del Congo, Afganistán, Pakistán, Etiopía, por mencionar algunos, que cuentan con el mayor número de víctimas.

Casi un cuarto de millón de niños, es decir, 16 de cada cien niños en todo el mundo, son objeto de explotación en su trabajo, lo que constituye una violación de la Convención sobre los Derechos del Niño y de las normas internacionales del trabajo. Casi tres cuartas partes de ellos trabajan en entornos peligrosos, como minas y fábricas, o manipulan sustancias peligrosas; por ejemplo, sustancias químicas. La mayoría de los trabajadores infantiles son invisibles, es decir los mantienen apartados de la vista y fuera del alcance de la ley. A muchos de estos niños no solo se los explota, sino que se les niega la educación, los cuidados básicos de salud, una nutrición adecuada, el tiempo libre y la seguridad de sus familias y comunidades. En general, el trabajo doméstico de las niñas es el más invisible de todos, y algunos datos indican que las niñas forman el grupo mayor entre los trabajadores infantiles.

Greta menciona: Ustedes se han robado mis sueños y mi niñez con sus palabras vacías, y es aquí donde surge, para muchas personas, la ironía de que a ella no le han robado nada, puesto que vive de la manera que muchos niños, en condiciones de hambruna y explotación laboral, desearían tener (con ciertos lujos y privilegios) por supuesto considerando que es originaria de Suecia, uno de los países más ricos -y pequeños- del mundo. Su índice de desarrollo humano es de los más altos del mundo (0,956). Suecia es el paradigma del Estado del bienestar y las políticas socialdemócratas que intervienen en el mercado para regular y corregir los desequilibrios. No es, pues, una economía liberal pura. La intervención pública permite un reparto de la riqueza mucho más homogéneo que en la mayoría de los países, y el mercado la creación de riqueza para todos.

La economía sueca es esencialmente de servicios. La agricultura aporta el 1,5% de PIB y acoge al 2% de la fuerza laboral, la industria supone el 28,5% del PIB y el 24% de los trabajadores, y los servicios son el 70% del PIB y el 74% de la población activa. Sólo por esa razón, los discursos de Greta Thunberg pierden completa credibilidad para muchos.

Es importante destacar algunos puntos respecto a esto:

1) Greta Thunberg no decidió tener esos privilegios; ella no es dueña de las grandes empresas trasnacionales que sobreexplotan, de manera ilegal, la integridad de los niños. Aunque su movimiento se basa, específicamente, en la lucha contra el cambio climático, ella puede ser, de cierta manera, la portavoz de muchos de esos niños a los que se les arrebata el derecho de expresarse, a ellos a los que por su condición física, social, económica, cultural e incluso ideológica no les permiten tener una vida digna; y, al contrario, son víctimas de una vida que nadie en este planeta es digno de poseer. Todos merecen una vida plena, sin abusos, con derechos y libertades, con privilegios y educación. ¿Y quién es Greta para quitarles ese derecho a una mejor calidad de vida? Ella es sólo una niña de 17 años que lucha, que aprovecha las oportunidades que se le otorgaron para hablar, para protestar, para exigir. Menciona Greta: La gente está sufriendo, la gente está muriendo. Y, sin embargo, yo soy una de las afortunadas. Y considerando el contexto en el que vivimos actualmente, sí que lo es. Sin embargo, al ser una de las afortunadas, ella lucha porque está consciente de que su posición social y/o privilegios no le garantizan un futuro digno para ella y, posiblemente, para sus hijos, porque al igual que todos y todas, mientras vivamos en el único planeta que conocemos, la Tierra, estaremos condenados al mismo destino, nuestra extinción.

Pero, ¿por qué nadie habla de lo egoísta que son los líderes internacionales? Bien lo ha repetido Greta hasta el cansancio Nuestra civilización está siendo sacrificada para que unos pocos tengan la oportunidad de seguir haciendo grandes cantidades de dinero (…) Es el sufrimiento de muchos el que paga los lujos de pocos. ¿Por qué adjudicar a Greta la desdicha de otros? No hay punto de comparación, ella sólo es una niña sueca que está abogando por el futuro, no solo de su generación, sino por el de toda una civilización.

2) Greta, al ser adolescente, no puede ser consciente completamente de las distintas clases sociales, es muy difícil para un niño comprender en su totalidad cómo funciona el mundo, sin embargo, ella sí puede ser consciente de su entorno -no sólo de ella, de cada uno de nosotros- el medio ambiente. Y, sobre todo, ella puede ser consciente de las consecuencias del deterioro del mismo, porque para tener empatía y hacer consciencia no se necesita llegar a una edad determinada, no se requiere tener cierta madurez, eso nace y se fomenta constantemente, porque la empatía no se adquiere ni con todo el dinero del mundo. Como lo mencioné anteriormente, no se necesita ser niño, adolescente o adulto para ser consciente de nuestra realidad, si una ventaja poseemos como especie animal es el uso de la razón que muchas veces, no utilizamos y constantemente pasa desapercibida.

3) Se ha mencionado constantemente que al final del día, Greta terminará por convertirse en un juguete roto, pero ¿a qué se debe esta expresión? Greta ha levantado masas con su movimiento Fridays For Future. Como resultado, ha logrado crear conciencia y sobretodo, ha movilizado a jóvenes -de distintas edades- para que éstos aboguen por la justicia ante la crisis climática. En este sentido, la figura de Thunberg cobra gran relevancia por la labor de concientización que está impulsando entre la comunidad internacional, especialmente si consideramos el riesgo que cientos de activistas ambientales corren en todo el mundo al enfrentarse a diario contra empresas y gobiernos de distinto nivel empeñados en materializar sus intereses económicos a expensas del medio ambiente. No obstante, debemos considerar que Greta Thunberg aún es una adolescente y llevar a cabo este compromiso es una tarea ardua que muchas personas ponen en especulación sobre si realmente continuará con su lucha hasta lograr su objetivo: ¿Qué sucederá si termina siendo víctima de una manipulación por parte de los líderes mundiales?, ¿qué pasará si su movimiento llega a un cierto punto de estrés, de abrumación, incluso de cansancio?, ¿llegará el momento donde termine por convertirse en un juguete roto con un movimiento derrumbado y en el olvido?, ¿quien continuará la lucha por ella si no es ella misma? Y ante la antipatía de miles y miles de personas, sumando las grandes empresas y líderes mundiales que están en su contra, resulta ser una labor complicada para una sóla persona; sin embargo, tiene el respaldo, por ejemplo, de Angela Merkel o el mismo Papa Francisco y de millones de personas alrededor del mundo. No obstante, si ella decide renunciar ante la magnitud de dicho compromiso, su lucha quedaría estancada para siempre, lo cual resultaría completamente lamentable, pues es bien sabido que la esperanza muere al último y si la esperanza de Greta muere, también morirá la de sus partidarios.

Sin embargo, ante la proliferación de malas noticias y la indiferencia de miles de personas, estos nuevos liderazgos ambientales representan una alentadora oportunidad, por lo que urge que los líderes mundiales asuman un mayor compromiso mientras todos los demás cobramos conciencia de que la protección del planeta es cuestión de sobrevivencia. En un escenario donde la mayor potencia emprende acciones contrarias al cuidado del medio ambiente, es importante seguir el ejemplo de personajes como Greta Thunberg para lograr que haya un mundo sostenible para nuestros hijos, las generaciones venideras y todas las demás especies que habitamos el planeta. Incluso más allá de las controversias, hay un elemento fundamental en las huelgas estudiantiles que se llevan a cabo cada viernes: la esperanza.

Greta mantiene la esperanza viva en cada una de sus palabras, mantiene la esperanza viva en cada paso, mantiene viva la esperanza en el coraje que se refleja en su mirada. Greta debería estar en la escuela al otro lado del océano, debería estar jugando y disfrutando cada etapa de su vida, y sin embargo, está ahí, con ese compromiso de justicia entre sus manos -que decidió tomar por su propia cuenta- y que muchos de los líderes internacionales lo han tirado por la borda, porque mientras sus intereses estén asegurados, no importa si el futuro de los demás se pone en riesgo, y eso resulta tan injusto, porque mientras ellos despilfarran sus bolsillos de fantasías de crecimiento económico, una de cada cuatro muertes de niños menores de 5 años está directa o indirectamente relacionada con la contaminación del medio ambiente. Los pobres no podrán huir de los efectos del cambio climático, algo que las Naciones Unidas define como un apartheid climático. 140 millones de personas en países en vías de desarrollo perderán sus hogares en 2050 y conformarán lo que ya se conoce como ‘refugiados climáticos’. El tercer mundo pagará el 75% del coste del cambio climático cuando solo son responsables del 10% de las emisiones de dióxido de carbono. Y no sólo los niños son víctimas del cambio climático y de la contaminación del medio ambiente, ecosistemas enteros están colapsando; la sexta extinción masiva está por llegar. De los 177 mamíferos estudiados, todos han perdido el 30% de su hábitat. A este ritmo, y pasados tan solo 50 años, la naturaleza necesitaría entre 3 y 5 millones de años para recuperarse a niveles actuales (donde en los últimos cinco siglos han desaparecido 322 especies de vertebrados) y de 5 a 7 millones de años para restaurar la biodiversidad antes de la irrupción del humano. ¿Cómo se atreven a ignorar la crisis climática y fingir que hacen algo al respecto?

A pesar de ello, los obstáculos que llegasen a interponerse en la lucha de Greta Thunberg nunca serán lo suficientemente fuertes para derribarla, nunca serán más fuertes que la esperanza y la de toda una generación que ahora está despertando y acude al llamado de Greta para reclamar lo que les pertenece: un planeta limpio y saludable, un hogar. Greta Thunberg simboliza la indignación de los jóvenes que se dan cuenta de que sufrirán las consecuencias del cambio climático en mayor medida que sus padres o sus abuelos. Ellos pagarán cara la antipatía de las generaciones anteriores que pudiendo frenar la catástrofe, no lo están haciendo por codicia o indiferencia. Es la portavoz de todos los niños alrededor del mundo que si bien, se les ha arrebatado su derecho de expresión, se les ha arrebatado una vida digna en el futuro, se les ha negado el acceso a la educación, a un ambiente sano y sobretodo a la felicidad. Ella lucha, y luchará incansablemente por todas y todos los que sufren a diario por cuestiones de hambre, de explotación laboral, de violencia, de enfermedades, por los que se les ha callado para siempre, por los que ya no están presentes y por los que están por llegar. Porque de una u otra forma, todos y todas están condenados a luchar por lo que les pertenece, un futuro que cada vez está más lejos de ser lo que alguna vez imaginamos.

REFERENCIAS

  • Sin autor. (2016) Amnistía Internacional: Conócenos. Amnistía Internacional México. Rescatado de: https://amnistia.org.mx/
  • Thunberg, Greta. (20 de Agosto de 2018). Fridays For Future México: Objetivos y Lineamientos. Fridays For Future México. Rescatado de: https://fridaysforfuturemx.org/


Pamela Anahí

Estudiante de Relaciones Internacionales en la Universidad Nacional Autónoma de México. Profesora de inglés. Idealista y defensora de las causas justas ante las arbitrariedades internacionales. Estoy en busca de ese paso imprescindible para volvernos más empáticos.

s.morenopamela@gmail.com

Publicado por CELAEI

Somos un Centro de Investigaciones Interdisciplinarias fundado en México, con vocación latinoamericanista.

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