La guerra intergeneracional: origen y actualidad

Por primera vez en la historia moderna coexisten cinco generaciones dentro un mismo ambiente: es una época multigeneracional. Una de las características principales es que se señala a las nuevas generaciones de ser desenfocadas, ausentes, inconformes, utópicas y por encima de todo difíciles de manejar.

El presente escrito gira en torno a una primera aproximación a algo que bien podría definirse como una guerra intergeneracional, consistente en el estado de confrontación al que la división de ideales y formas de actuar entre generaciones lleva a individuos de distintas épocas. Abarca un nuevo enfoque en torno a las generaciones «coetáneas», las que se caracterizan por la necesidad de crear un enfoque positivo ante las tecnologías e interconexiones indispensables como modo de vida.

El concepto generación marca las características de quienes nacieron entre décadas, en específico las formas de vivir, consumir y actuar. Así, la generación silenciosa (de los años veinte a los cuarenta) fue la primera en adquirir un nombre basado en la coyuntura de la época, en este caso por la depresión económica y la Segunda Guerra mundial.

Después surgen los llamados baby boomers (de los años cuarenta hasta los sesenta); nacen 37 millones de niños que representaron a la clase productora; reconocidos por su adicción al trabajo, también resultado de la migración masiva del campo a la ciudad que se experimentó en el contexto de los modelos de sustitución de importaciones y los llamados milagros económicos.

Más adelante aparece la denominada generación X (de los años sesenta a los ochenta); ésta fue marcada por la crisis de 1973 y la contracultura, a su vez, movimientos frente la segregación racial y la lucha ante la desigualdad de género se concretaron.

Al finalizar la Guerra Fría con la caída del muro de Berlín surge una generación denominada millennials (años ochenta a los dos mil); que creció junto al eje: tecnología-información-comunicación.

Conserva semejanzas con la generación Z: nativos digitales que se alimentan de herramientas de comunicación, así como de nuevas tecnologías. La época es reconocida por su permanente estado de guerra so pretexto de combatir al terrorismo, así como por la persistencia de la crisis económica mundial.

Desde inicios del siglo XX el mundo está inmerso en un proceso de crecimiento tecnológico sin precedentes. Octavio Ianni, sociólogo brasileño, explica que con el fin de la Guerra Fría el capital dejó de respetar fronteras, a lo que llamó Teoría de la sociedad global, donde las comunicaciones juegan un papel preponderante.

Retoma el concepto Aldea Global, acuñado por el profesor Marshall McLuhan, donde expone que ésta es una expresión de la globalización de ideas, patrones y valores socioculturales, imaginarios; la cual arrastra con numerosa cantidad de información económica, política, tecnológica, social y cultural. En palabras de Ianni «En el ámbito de la Aldea Global, prevalecen los medios electrónicos como un poderoso instrumento de comunicación, información, comprensión, explicación e imaginación de lo que sucede en el mundo».

En este sentido, los medios de comunicación rompen todo tipo de barrera y favorecen la transmisión de valores (haciéndolos comunes), tendiendo a la homogenización y la aparición de una cultura de masas.

Las dos generaciones recientes son resultado de la globalización, la aceleración de la industrialización, el libre comercio irrestricto, la conectividad ineludible y el multitasking, entre otros; viven con las consecuencias de estos, al tiempo que intentan apropiarse de las herramientas provistas por el capital para seguir creciendo y construir un psique autónomo.

Según estudios realizados por la firma We are social, el Planeta está habitado por más de siete mil millones y medio de personas, de las cuales 4 mil millones, es decir el 53%, tienen acceso a Internet. De modo que cada vez se piensa más en términos de rapidez, mediatización y cercanía de las relaciones sociales, transformándose en una sociedad dromológica, donde la velocidad enmarca las interacciones.

Estas generaciones se diferencian de sus predecesoras en el encontrarse de manera directa sobreexpuestas a la información, mismas que impactan en su cotidianidad y en las formas de organización social; aportan, como consecuencia, la creación de una conciencia global y mayor participación social; además de que se muestran más abiertos, disponibles y con una mayor sensibilidad a temas de auge internacional.

Así, la juventud contemporánea se asimiló desde su nacimiento a realidades como el calentamiento global, la diversidad social, la brecha digital, la sobrepoblación, la desigualdad, etc., que fragmentan el mundo, y que experimenta en carne propia. De ahí que grandes sectores de esa juventud adquiera un pensamiento más crítico, que implique propuestas que arreglen y propongan alternativas de solución a las problemáticas, que sus antecesores no lograron.

La tecnología, entonces, es para ella su instrumento de transformación predilecto.

Existen ejemplos de jóvenes que enfrentan los problemas internacionales, a través de desafiantes pensamientos y acciones que confrontan a las generaciones pasadas, como en el caso de Greta Thunberg, que a sus 16 años culpa a los gobiernos contemporáneos y pasados por la falta de acción ante el calentamiento global; o Emma González, que a temprana edad lidera una lucha por el ordenamiento de las armas en Estados Unidos.

Otro ejemplo son las manifestaciones lideradas por jóvenes en diferentes puntos del eje: Ecuador, Chile, Bolivia, Hong Kong, Cataluña; los cuales buscan ser escuchados globalmente pese a la represión que estos gobiernos usan en su contra, aunque sus objetivos sean los de mejorar las situaciones tan deplorables de vida en sus respectivos países.

De ahí que una de las mayores consecuencias obtenidas por los nuevos liderazgos jóvenes sea su empoderamiento frente a las instituciones establecidas, proponiendo nuevas ideas para construir formas alternativas de organización social y a la modificación del sistema político decimonónico vigente, usando como herramienta principal la rebelión y la innovación científico-tecnológica.

Se tiene a la juventud intercambiando información con perspectivas distintas, de lugares diferentes; en tiempos que parecerían absurdos para las generaciones pasadas.

La guerra intergeneracional está situada en un cambio provocado por la tecnología, manifestándose en un antes y un después. Enmarca divergencias entre generaciones: modo de vida, forma de pensar, acceso a la información, valores socioculturales.

Se subestima a las nuevas generaciones al no considerar que tienen más poder al alcance de sus manos que generaciones enteras pasadas. La tecnología no esclaviza, es una esencia humana, expone a una sobrecarga de información que las mantiene desenfocadas ya que tienen la capacidad de conectar con más de una realidad a la vez.

Son generaciones inconformes con la condición tan cruda en la que está sumergido su mundo, condición de inconformidad que les hace tornarse en realizadoras de utopías, porque tienen el poder de cambiar ideologías arraigadas para aspirar a un mejor futuro. Uno en el que por encima de todo son difíciles de controlar.


Adamari Fragoso

Estudiante de Relaciones Internacionales en la Facultad de Estudios Superiores Aragón, UNAM. Se especializa en movimientos sociales, inclusión de género y derechos humanos.

@AdamariFragoso

Publicado por CELAEI

Somos un Centro de Investigaciones Interdisciplinarias fundado en México, con vocación latinoamericanista.

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